miércoles, 1 de diciembre de 2010

Bienvenido.Te quiero


Chacabuco, Buenos Aires, Argentina
31/ 12/ 10 Señor: Joaquín Álvarez

Amadísimo, Mañana estarás aquí, al menos eso has dicho, mi corazón brinca de dicha, mientras te escribo esta carta, recostada en los almohadones de mi desértica cama, tratare de dormir mucho para mañana estar descansada, pondré un mantel limpio y sabanas frescas en mi cama, cortare flores del jardín y llenare el jarrón de la mesa grande y vacía y mas, cortare uno de mis níveos jazmines y perfumare mi casa, cocinare para ti y eso me encanta, pondré vino en la nevera, y daré sabor a las ensaladas, pondré la mesa para dos y quizás hasta unas velas blancas, y te esperare ansiosa mirando tras la ventana, y no me sentiré cansada aunque la espera siempre es larga, pondré un terrón de azúcar en mi boca para endulzar las palabras. Y horas antes de tu llegada abre lavado mi pelo, y masajeado mi cara,¿ sabes’? con esa crema bonita que dice alisa los pliegues que me dejo la vida, esos pliegues que me gane trabajando a contramarcha o esos que se dibujaron al parir hace tantos años, la que me pondré ahora, ya entrada la madrugada, esa, esa que guardo en mi mesa de noche y que mañana volveré a usarla, daré rubor a mis mejillas con un suave carmín rosado, pondré sombra sobre mis parpados para darle mayor brillo a mi mirada y no pintare mi boca, porque mi boca debe estar preparada, para recibir tus besos y esos ponen color a mis labios y quiero sentirlos mucho, porque mucho es lo que te aguardo, aplicare unas gotas de esencia perfumada en mis zonas sensibles, detrás de las orejas en la contracara de mis muñecas allí donde descansan las palomas de mis manos haciendo nidos de caricias para ti guardadas, donde estoy sintiendo el latido de mi sangre que envía mi corazón arrebatado, algunas sobre mi pecho para que las sientas cuando me abraces, y te embriagues de mi, y me sientas tuya y suave.
A esta altura te preguntaras porque hoy te escribí una carta, te lo iré diciendo despacio a medida que florezcan las palabras, y se apilaran los renglones porque el amor empuja palabras. Comenzare diciéndote que es porque te amo, y quiero que me conozcas y no encuentro tiempo para expresarme, para que entiendas que es lo que ofrezco además de un espacio en mi cama, para que puedas verme tan transparente como las gotas de rocío que encuentras sobre los pétalos por la mañana , esta soy yo, la que te está entregando el alma, la que no acepta palabras groseras ni bufonadas, la que se está dando entera con esencia y alma, tu exiges cosas que cualquier mujer puede darte, yo te doy mi amor y es todo lo que puedo darte, lo que tú buscas es lo que el dinero puede darte, lo que yo te doy no tiene precio, porque así, así, he comenzado a amarte.
Como veras no soy nada, ni siquiera una rama de azahar fresca y perfumada , solo una humilde violeta que se arrastra en los bordes y que no pide ni una gotas de agua para florecer ni dar su fragancia ,una violeta maltratada por la vida, que antes fue pisoteada y que vuelve a erguirse todos los días para ofrecer sus pétalos azules y darte su viejo y degastado perfume aun si no lo pides .Esa soy yo la que te habla con el corazón, la que siempre abre las manos para dar sin pedir nada. Y Sabes? tú recién comenzaras a conocerme, yo a ti no te conozco nada. Amo a ese hombre
que me conto cosas de su infancia, de domingos malogrados, de manos callosas y un sinfín de trabajos, se que tienes mal carácter y que tomas un té con limón antes de irte a la cama, mas no sé, tu vida se diluye en la nebulosa. Quisiera sabes cómo es tu día, que desayunas por la mañana, si duermes tu siesta, si te vas solo todas las noches a tu cama, quiero también de ti el pensamiento, lo que ocultas tras tu coraza de humor, que no entiendo y por eso me desagrada. Quiero saber qué esperas de mí además de compartir cada tanto mi cama, si todavía te alcanza el proyecto de una relación sin amor sin promesas, una relación del hoy sin mañana, que sigamos hablando de esto que nos pasa, porque vienes a verme y porque te espero. Yo sé lo que me pasa y estoy tratando de ponerle amarras, como ves me voy soltando de a poco con miedo y un dejo de esperanza. Vos no sé, nunca tengo lugar para preguntarte, pero siguen mis preguntas sin respuestas ¿por qué no me llamas por teléfono? ¿Qué haces los domingos cuando no trabajas? ¿Cómo serán tus fiestas? ¿Con quien recibirás la navidad?
Y como ves amado mío yo te estoy pidiendo más comunicación, entiendo que no puedas venir seguido, y te estoy mostrando lo que soy, tan sencilla como el vino compartido, bebiéndolo de a sorbos, sin apuro por el solo gusto de hacerlo, si apuro el trago me mareo, y
Ya estoy diciendo bastante y eso me causa miedo.
Tal vez puedas en algún momento entender lo que yo siento, y desates tu bolsa y me muestres tus sueños, o encuentres las respuestas de lo que te estoy pidiendo, si no nada, todo seguirá como lo hemos venido haciendo.
Vendrás y de solo pensarlo mis sangre corre de prisa, me tiemblan las manos y se me extremece el cuerpo, mi piel pide por ti y mis ojos ansían verte. ¿En realidad te das cuenta cuanto te estoy queriendo?
Bienvenido amor. Té quiero

Amanda Santamaría